
Sacha Baron Cohen está loco? es un delirante? Es un kamikaze? Todo eso junto y no sólo eso. Hace una película que genera incomodidad, vergüenza ajena, piedad, lástima y al mismo tiempo que te hace reir en voz alta. Brüno es demasiado, demasiado para la época, demasiado para la civilización, demasiado para todo. Brüno es una topadora de demoler preconceptos, de demoler el pudor, el buen gusto. Brüno es una experiencia extraña, distinta, uno no es el mismo después de pasar por ella, por eso vale la pena verla.









